Un lugar raro y familiar. Hippie. Todo desordenadamente puesto en su lugar. Todos te sonríen al cruzarte. Hombres y mujeres vestidos en forma desprolijamente bien. Peinados despeinados realizados por horas frente al espejo. Lindas personas. Dibujos en una pared, con muchos colores, con frases positivas, "Buena Vibra". Muchas bordadoras para cortar el pasto colgadas en el techo, un televisor viejo en la que se ve en vivo y en directo el escenario. Paredes a medio terminar, telas colgadas separando espacios, un escenario con un hermoso y enorme perro negro durmiendo en el medio. Yo llegué cansada y con pocas ganas de charlar. Estado raro en mi. Hasta cuando estoy mal, prefiero hablar con otros para callar mis pensamientos. Esa noche estaba centrada en mi, más observadora y callada, miraba y escuchaba todo en forma minuciosa. Estoy en una nueva etapa de renacimiento y mirando al mundo con otros ojos. Dándome tiempo para volver a descubrir la realidad. Mientras ...